sábado, 18 de octubre de 2014

Individual de arte: "Otredad femenina", memoria conceptual y proceso creativo



En esta indagación artística he trabajado cerca de dos años, hay tantas cosas que comentar y compartir. En líneas generales, como concepto, se trata de una lectura masculina del universo femenino, sus elementos externos e internos, sus características, sus símbolos, sus fuentes, sus formas de comportarse y de estar en el mundo, sus esperanzas y desafíos, sus búsquedas, sus debilidades y fortalezas, sus expectativas en el futuro, su intensa carga emocional, sus carencias, sus logros. Es una investigación tanto psicológica como física, de belleza y comprensión en su condición de distinto, de otro humano, de "otredad" con su propio sistema de jerarquización en sus prioridades humanas, sociales e interpretación de su deseo, peculiar, genuino, distinto, propio. En la mujer encontramos el desafío afectivo que conlleva su conexión con el mundo desde su siempre latente maternidad, latente en su posibilidad y su naturaleza y la naturalidad de su vinculación hacia la vida y la evolución de la vida y su devenir, pero encontramos también otros desafíos apenas atisbados..

 
En la obra fundamental del feminismo "Segundo sexo"( 1949) de Simone de Beauvoir, se explora la verdadera naturaleza de la mujer, como construcción cultural pero también como desafío y posibilidad de desarrollo. En este libro se analizan una serie de factores históricos que constriñen y construyen un perfil femenino al que devienen por gestión y responsabilidad de ambos géneros, dejando entrever la mayor responsabilidad del sujeto masculino en este devenir. Las diferentes circunstancias llevan a creer en la inferioridad de la mujer y en los efectos que la internalización de esta creencia promueve en lo que concierne a sus elecciones vitales, sea la de contraer matrimonio, una convivencia o abandonar una carrera antes emprendida. Por otro lado se explora que, en un mundo en el que predominase la igualdad de los sexos, tanto hombres como mujeres estarían contribuyendo a la liberación simultánea de ambos géneros. Ya que si la mujer tuviese claramente definidos sus propios objetivos, se focalizaría menos sobre el hombre y ante el hecho de una menor constricción éste obtendría una mayor libertad.

El aporte de Simone de Beauvoir es indiscutible y señala un antes y un después en la construcciòn del sujeto femenino. El proyecto "Otredad femenina" intenta explorar esta nueva mujer que se va construyendo desde ese entonces hasta aquí y cómo los avances y conquistas de sus derechos y deberes también liberan y resignifican la presencia de lo femenino en el mundo y lo inquietante que es ese universo y toda su genuina peculiaridad, sus objetivos y propias metas. A través de la lectura de esta obra se va completando un mosaico de situaciones que oxigenan mucho la elaboración del proyecto.
Los roles de hombres y mujeres se han visto repetirse en una inercia a fuerza de tradición y costumbres pero es innegable que el sujeto femenino sigue luchando haciéndose de un nuevo espacio en el mundo y fortaleciéndolo con sus luchas cotidanas en aras de la equidad de ambos géneros, solo si hablamos en lo que se refiere a derechos adquiridos. En estos días, por ejemplo, aún estamos inmersos en el debate acerca del derecho de la mujer al aborto terapeútico en caso de violación, en ese sentido es un tema de palpitante actualidad. Si hablamos de instituciones sociales debemos mencionar el matrimonio. Ciertamente hay otras formas de comunidad humana o unidades de agrupación humana, pero el matrimonio es una institución aceptada e histórica. El matrimonio y los hijos son obra de hombres y mujeres, pero en conjunto son tareas que siempre han comportado mayores responsabilidades para ellas que para los hombres. Tal rol las ha atado y les ha impedido pensar en una realización fuera del hogar. La responsabilidad de esta situación histórica de hecho no es sólo de las mujeres. Los dos sexos han contribuido para que se sostuviera. Y así como las mujeres no deberían abandonar sus cometidos específicos y propios, los hombres deberían comprender que deberían restarse de la presión expresa o implícita para que lo hiciese. Categóricamente se establece, y no está de más remarcarlo, que en un mundo de iguales, ambos sexos se beneficiarían. Sólo tal igualdad y la liberación posibilitarán papeles social y político de mayor envergadura, de la mujer.

Pero "Otredad femenina" no pretende una reivindicación del género femenino y sus luchas, no es esa al menos su intención artística y estética.  Es mas bien un acercamiento poético al universo femenino en estado de fascinación, por lo que considera un sistema distinto de existencia y acercamiento al mundo, en la mujer encontramos una suerte de civilización olvidada u ocultada, la sensación que no se trata de verla como espejo o reflejo ni como cáscara o cofre que atesora la belleza del mundo, si no como un núcleo denso y complejo en el que radica parte importante de nosotros, los sujetos masculinos y que esta otredad nos devuelve el sentido y la posibilidad de seguir construyendo un mundo nuevo.


Suelo pensar a menudo que la mujer sigue siendo un misterio, sigue siendo el género por descubrir y lo veo claramente a diario, habiendo sopesado incluso mayores avances en la comunidad homosexual que en el universo femenino en su fortalecimiento y redescubrimiento. Es la intención del proyecto de arte "Otredad femenina" desentrañar el mundo femenino desde los códigos masculinos, saber de que están hechas las mujeres, sus angustias, sus fantasías, su forma de deseo y su forma de expresión, en suma , su lenguaje de género,  fino y poético para comunicarse con el mundo de los otros.
En lo que se refiere al aspecto formal y de lenguaje artístico, comencé dibujando en tinta china, luego pasé a los dibujos en colores acuarelables,  las pinturas en acrílico y collage, las serigrafías fueron la parte final de la serie.


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