miércoles, 5 de mayo de 2010

Los días repetidos


En la penumbra que silenciaba la noche y su devastadora tristeza hacia las alargadas habitaciones que eran casi celdas de aquel lugar, había un foco amarillo encendido como un faro acusador, que era la aguja atravesada en la lengua, el adiós a la calma, el azul de la soledad que no termina de caer. ¿ qué otros pedazos de un Perú agusanado por la corrupción y la decadencia creciente se caían simultáneamente a esta misma hora?...


Los días eran idénticos todos, como martillazos al cerebro el efecto de las pastillas te ponían en un estado de suspensión, de eterna espera, esa esperanza de color sepia. No hay salidas para el abandono, cuando se ha llegado demasiado lejos, solo el tiempo que bate en el secundero.


Una mirada afiebrada, tu voz inerte, tus párpados demasiado viejos para creer en confesiones extemporáneas, la música de un espacio olvidado o inadvertido, el peso de no haber sido declarado o puesto en vigencia, las oportunidades ya perdidas, la muerte como consejera de los actos y lo insólito.


Estás a un tiempo de aqui, o tal vez a dos tiempos.


Demasiadas palabras para un tablón lleno de clavos, tu y tus propósitos de futuro no menguante y las butacas de un cine reciclado, ojalá se abra de par en par un espacio en la vida, suerte.

domingo, 18 de abril de 2010

futuristas y presentistas


La otra vez pude apreciar una película futurista en la que todos los seres humanos debían llevar un código de barras en las muñecas de las manos, como una tarjeta de crédito, todos los humanos eramos sujetos de crédito, la contrarrevolución se oponía al triunfo de la tiranía del consumidor. El consumidor era la medida de todas las verdades del mundo y por supuesto era manipulado por una corporación : la triple T.

Después de todo un mundo asfixiante por el control extremo es un futuro posible. Y algo estimulante para la imaginación saber que tener sexo podía incrementar tu línea de crédito en 18% por vez. Interesante y des-stressante idea según se vea, pero no para la contrarrevolución y a los románticos que planteaban la vuelta al placer por el placer. Vaya, interesante.


Me aburrí al ver la película "2012", me pareció comercialona, me aburrí mucho con el "Código da Vinci", mas entretenido me pareció el miedo que le causó al Opus Dei la existencia del libro y la cinta, en fin, cosas algo insulsas.


Ahora espero, hacer algunos bocetos para un proyecto futurista, aunque lo que resulte del intento sea presentista, que los circuitos de la flecha del átomo se pongan en sintonía con otros átomos mas alla o mas acá, eso sería si, gratificante. Un espacio, un espacio libre de interrupciones, un espacio en el que el arte respire, no?...

viernes, 2 de abril de 2010

del cine a los días aburridos como hoy



Semana Santa siempre ha sido aburridísima para mi, y eso que fuí educado en colegio de curas, y bueno, tal vez por eso mismo.. Por eso arrastrado desde mi cama hasta el televisor pude encontrar esta peli "La boda de mi mejor amigo" por enésima vez. Julia Roberts y Cameron Díaz, se encargaron de hacerme olvidar que era feriado y hacía un sol endemoniado sobre el cielo de Lima, pero no se hagan ilusiones, debo haber visto unas 15,000 veces esta película y no por que sea muy buena, si no por su ritmo chismográfico. La mala y la buena enamorada, la fiel y la manipuladora, la sincera y la maquiavélica, las dos caras en un solo paquete y ambas se saben la vida de la otra a la perfeccion. Un lío de brujitas bien vestidas y lindas. No, no , la cuestión esta en el ritmo de la película, entre el ridículo y el absurdo. Después de todo la cosa era pasar un rato, sin darse cuenta que era un día no laborable, o siquiera que era un día, un día mas, arrancando como micro destartalado en el paradero inicial, pero calentando motores, para completar una nueva mañana, tal vez mejor destinada para ir al taller y dibujar en el cuaderno de hojas blancas con la fiel tinta china que espera. La pasión según el arte, eso sí.

sábado, 6 de marzo de 2010

Entre las paredes y los vidrios


La sequedad de un tronco de árbol sin hojas detras de las vidrieras corredizas, hacía cierta armonía con la sensación de abandono del lugar al que fui llevado. Si bien sentir como se balanceaban las paredes al caminar era un efecto secundario de las pastillas, la imágenes alucinadas en el televisor correspondían al mundo alterado de siempre.
Cuando la realidad es tan ajena a uno, se abre de par en par la paradoja de estar vivo en medio de millones y millones de seres humanos en soledad. Los números son fríos y nos conducen al momento exacto en que nos enfrentamos al vacío existencial.

La voz del arte en los chisguetes de colores y la paleta inundada de aceite y trementina, acusaba el apremio por comunicar algo, decirlo urgentemente, ¿quién recibiría el mensaje?..
Del coma vital a la aceptación de un mundo normalmente inconexo y de cabeza hace falta solo un poco de cinismo saludable, pero cuando la voz fina del arte nos dice algo al oído, parece remover algo así como las líneas marcadas de nuestras manos. ¿está en nuestras manos nuestro destino?

Como ciclos vitales hemos visto pasar ante nuestros ojos los cambios, la cosa es intentar que esos cambios sean para mejorar la vida de nuestros mas próximos entornos, tal vez como en el mito de Sísifo tengamos siempre que cargar la piedra hasta la cima de la montaña, para emprender de nuevo al día siguiente la misma tarea, pero ¿cuantas veces hemos de hacerlo?

domingo, 31 de enero de 2010

Tocando un sueño inalcanzable


Tuve un sueño. Un territorio totalmente blanco y yo vestido de blanco, al costado unos montículos con tierras de colores, en cada montículo un color diferente. Visto de arriba una isla amarilla en medio de la inmensidad del océano. Esa era la visión para luego volverla realidad. Que el agua me cubra, que agua cristalina me purifique, y que sintiendo la vida de los helechos de la zona verde de la isla, me hablen mas que los vidrios de mi soledad. Miré de reojo, habían tres bailarinas temblando vestidas de blanco, con los colores las rodeé y quedaron grabados sus cuerpos en el suelo blanco. No se si estaba sordo para algunas cosas y para otras no, pero desperté con los aplausos del público.

jueves, 21 de enero de 2010

La cerámica de los senos preciosos


Cuando iba a su casa siempre había sol y los atardeceres eran anaranjados, pero de esos pegajosos y con pocas posibilidades de escapatoria. En la noche, Lima era mas amable con nosotros, viendo televisión a pesar de lo poco que le importaba a su familia mi presencia en su sala o comedor. De ese tiempo recuerdo que veíamos contra mi voluntad los culebrones de Marisol Aguirre y su lema "no lo pienses, disfrútalo" acurrucados en un sofá de ubicación equívoca en el comedor, escondidos detrás de los afiches de la pantera rosa que invadían todas las paredes del departamento de su padre. Las panteras rosas eran cómplices de mi presencia y me transportaban a los días que siendo niño la dibujaba y recortaba en mis juegos mas adormecidos por el paso del tiempo.

El inicio de la relación fue confuso, pero teníamos antecedentes en algunas reuniones de poca luz, cuando ibamos a comprar el vino, en un taller del centro de Lima, perdíamos el control bajo el influjo de la música brasileña, al parecer nos poníamos en trance. No creo que haya sido por mi culpa, pero era mejor, por nuestro bien, permanecer abrazados hasta que la realidad nos separase.

Una tarde, lejos de aquel taller que nos enloquecía y en medio de un iluminador intercambio de cervezas en un bar de muy pocos parroquianos se selló un trato de apoyo mutuo con la única coartada de la realidad terrible de estar vivos, cosa que visto desde el hoy se me hace una propuesta correcta. Era cerca del departamento de su padre y en el camino nos dimos cuenta que para efectos prácticos nos habíamos convertido en una nueva pareja de enamorados. Así lo entendimos ambos, de modo que resueltos los asuntos previos, y aún con el dulce efecto de la cerveza, ella me dijo ¿ya te puedo besar?... así empezó su presencia formal en mi vida.

En el departamento de su padre, que era el lugar de nuestros encuentros habituales, llamaba la atención una cerámica que básicamente eran dos senos de mujer perfectamente logrados con brillo y color exquisitos, esta cerámica era para mi algo asi como un trofeo de guerra, el logro del tiempo, la señal de un avance significativo en mi vida, podía representar la mujer en general, la feminidad, el espacio soñado y finalmente conquistado.

Con el tiempo, si bien los días y las noches eran muy buenos, una añoranza se acrecentaba, ¿que será de la vida de mis hermanos a esta hora?, después de algunas punzadas en el alma, vino el nirvana, la ausencia total del tiempo, y la sensación de andar flotando en lugar de ir caminando por las calles de Lima. Mas adelante ya no habían preocupaciones, salvo mis horarios laborales que cada vez me parecían mas cortos e insignificantes. Ella se tomó el trabajo de ordenar todos mis dibujos y lienzos del taller. El tiempo volaba como siempre pero lo importante prevalecía y marcaba la pauta de las horas.

Un día, como todo en la vida, nuestra historia se terminó y regresé a mis eternas miradas a la arena, las hormigas, y las plantas sin ningún asomo de color. En realidad fue una noche fría, distante y nítida, sentados ambos en una banca, bajo un árbol traidor de pequeñas flores blancas.

miércoles, 13 de enero de 2010

El olvido, ese derecho incomprendido


Olvidar, claro, lo estuve pensando en estos días, revisando mis ideas, revisando mis sueños mas interesantes, revisando las escenas imaginadas del pasado y del futuro, revisando incluso las mejores clases que hasta ahora he dictado..., entonces, de pronto me vi con un martillo en la mano dando en el clavo... ya se cual es el clavo, el clavo es la posibilidad del olvido, la posibilidad siempre abierta pero nunca bien reconocida del olvido.

Un episodio final confuso, los días grises de nuestra despedida, esas lluvias delatoras de tu traición, la construcción de una versión falsa en los pasadisos hacia esta soledad actual, y las múltiples variantes, la oficial, la extraoficial, la verdadera, la publicable y la no publicable, la fascinación por el mito o la mentira a secas, no lo se.


Creo que en muchos pasajes de nuestra vida, ponemos una suerte de paréntesis, como para entenderlo despues, para meditarlo con mas calma, para consultarlo con la almohada como se dice, pero ese tiempo cuando llega, tampoco nos sirve de mucho, salvo para echarle arena al reloj del tiempo. Uno se pregunta: ¿qué fue verdad y qué fue mentira? ¿cómo se construyó la versión falsa? ¿qué de falso tiene la versión verdadera y qué de verdadero tiene la versión falsa?

Lo cierto es que el tiempo pasó y los intentos por cambiar las versiones ya fueron inútiles, y quedó claro que mejor era olvidar, y dejar las cosas allí donde se quedaron, congeladas en el tiempo, criogenizadas por el bien de todos, cerradas, clausuradas, tan clausuradas como se cierran los aeropuertos cuando hay alarma de atentados terroristas por aviones secuestrados.

Del secuestro de la verdad natural, arribamos al olvido, a la necesidad de un olvido saludable, sano, reconstructor. Quien te dice que el olvido, a veces, sea la mejor respuesta en tanto que alivia, en tanto que desinflama, en tanto que guarece, en tanto que desinfecta.


Pero no, los psicólogos, esa raza auscultadora y metepata solo conoce de métodos pretenciosos e irresponsables que no reconocen los derechos de la psique humana, por ser derechos aun incomprendidos, un terreno poco explorado, un espacio al fin, tal vez virginal en el ser humano. El territorio del olvido, de la amnesia justificada por todos los actores implicados, una luz roja en el fondo de una calle entre las cuatro murallas del cerebro que permite que todas las demas calles fluyan a gran velocidad. Recuerdo vagamente que debía olvidarte pero ya no se muy bien porqué..., como una foto borroneada o una foto mal tomada, te pregunto ¿comprendes por qué te debo olvidar? ... Hay un cuadro famoso de Salvador Dalí titulado "La persistencia de la memoria" , pero yo recuerdo que cuando estaba en 5to año de Pintura, logré pintar un cuadro titulado "La persistencia del olvido", creo que me refería a esto mismo, a nuestro derecho aún incomprendido al olvido...Olvidemos pues para empezar renovados esta vez...