martes, 28 de julio de 2026

el verdadero y genuino significado de las marchas

 Desde hace casi dos décadas, he sido asiduo asistente  a las marchas de protesta ciudadana en el espacio público de Lima. Y me he percatado, con el paso del tiempo, que la mayoría de los ciudadanos que jamás han ido a una, no tienen ni la más remota idea de lo que éstas realmente significan a nivel orgánico, simbólico, humano-colectivo, vivencial grupal, psicológico y de shock emocional significativo y potencial liberador social sobre aquellos que participamos de manera contínua.  

Ciertamente que hay un sector de la ciudadanía a la que no le interesa la política sea por ignorancia o por desidia y desdén frente a los que están en el poder en el Perú. 

Una marcha es una comunión colectiva en ideas, en lemas, en pancartas y banderolas elaboradas a pulso. Una marcha es también un desahogo y el acto colectivo de un grupo o grupos de diversas procedencias al fin unidos por una causa o tema de preocupación política común, que nos hermana y nos vuelve a todos un sólo cuerpo orgánico que se defiende a sí mismo y se expande- explaya como corresponde para poder integrar a más personas que pierdan el miedo a decir lo que piensan y sienten sobre ciertas coyunturas políticas difíciles de nuestro país.


Este organismo vivo que es una marcha tiene ritmos en su interior. Por pequeños o grandes sectores adquieren la particularidad de lemas o frases coreadas y luego aplaudidas. Este organismo vivo que es una marcha, avanza o retrocede, salta o corre, se solidariza con algún otro que es parte de este colectivo caminante unido pues en el fondo del desasosiego aún se esconde una pequeña luz de esperanza, una puerta hacia otro futuro, hacia un cambio que suponga la posibilidad de arribar hacia algo mejor, en lo que a política nacional se refiere. Por eso, a veces se canta el himno nacional o los lemas son coreados con auténtico amor por la patria.


Lógicamente también existen las falsas marchas, compradas y llevadas en buses, convertidas en simulaciones de marchas, cuyos organizadores pagan una suma de dinero a los asistentes, a quienes equipan con pitos, bocinas, banderas o pancartas, marchas normalmente financiadas por alguna organización política de dudosa reputación, lo que muchas veces en nuestro medio, llaman las "portátiles". Son falsas por todos los ángulos de análisis, y los asistentes son mercenarios, no hay un ápice de mística, o genuina intención de protesta. Y son precisamente los que organizan estas falsas marchas, los que acusan a los que protestan por genuina y propia iniciativa de haber sido pagadas por alguna entidad global internacional, intentando contaminar o desvirtuar estas manifestaciones legítimas de la democracia, desde un grueso sector de la ciudadanía. 
A las marchas genuinas de protesta ciudadana que surgen desde la verdad del desasosiego ante coyunturas políticas difíciles, los políticos realmente les tienen miedo, por eso pasan rápidamente a la represión desde la policia nacional o las FFAA, hasta el marco jurídico- legal que posibilita el uso indiscriminado de armas de fuego, produciendo nuevas leyes de impunidad para militares y policías. Los ciudadanos desprotegidos y despojados de todos sus derechos constitucionales, se sienten intimidados. Prueba de ello fue la represión por parte de la policia y FFAA de las justas protestas ciudadanas del sur del Perú entre diciembre de 2022 y enero de 2023. 

El corazón de las marchas de Lima: las batucadas

Mencionamos el ritmo de las marchas líneas arriba, este ritmo propio de escala humana es  lo que traen estos organismos vivos que son las marchas, las genuinas, las auténticas. Y este ritmo de la protesta ciudadana descansa en los elencos de batucada. La batucada es el ritmo respiratorio de una marcha: un grupo que protesta utilizando elementos de percusión. Puede haber varias batucadas o elencos de sicuris a lo largo del recorrido o trayectoria extensa de una nutrida marcha. Esta percusión o las zampoñas de los elencos de batucada o sicuri constituyen un corazón que late al ritmo de los reclamos de los marchantes.
Las batucadas constituyen el corazón mismo que reune todos los elementos de la protesta y los potencia.
Preparémonos, que en este quinquenio nuestro país, el Perú, se vienen tiempos oscuros, y tendremos que manifestarnos y salir a las calles de manera pacífica, periódica y constante, pues la patria verdadera, la de las víctimas de la violencia de los últimos gobiernos, nos está llamando, para organizarnos y gritar juntos, en medio de las marchas:
"Perú te quiero por eso te defiendo!"

No lo olvidemos y conservemos la esperanza: felices fiestas patrias 2026.




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