sábado, 25 de octubre de 2014

Otredad femenina- texto curatorial

Aldo Del Valle presenta su quinta exposición individual en Casa Pausa: Otredad Femenina, una propuesta acerca de la situación de la mujer. Un acercamiento al universo femenino desde una perspectiva masculina, la del artista. Una aproximación al género como el “otro” y sus posibilidades, el sujeto femenino en nuestra sociedad, su rol y su importancia. Una exposición de pinturas en acrílico de diferentes formatos, dibujos en distintos materiales, un collage y grabados serigráficos.



Para el artista, esta propuesta no forma parte del conjunto de las iniciativas que buscan la vindicación de la mujer. Es un acercamiento artístico al universo femenino, a la mujer como un ente complejo. Una aproximación al mundo femenino desde los códigos masculinos, saber de qué están hechas las mujeres, sus angustias, sus fantasías, como se expresan y desean, en suma, su lenguaje de género. Comprender las razones y circunstancias de la posición de la mujer en la sociedad, y las consecuencias de esta situación en lo concerniente a su vida.

La obra fundamental del feminismo, El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir, constituye la base teórica de este proyecto. El artista a partir de este ensayo explora la naturaleza de la mujer o mejor dicho la feminidad como una construcción cultural, recordando la famosa frase de la autora: no se nace mujer: llega una a serlo. Una construcción permanente, por lo tanto, también un proyecto y/o un desafío.

Mirando al futuro, Aldo nos invita a tomar conciencia acerca de la responsabilidad de ambos géneros, dejando entrever la mayor responsabilidad al hombre en el devenir del sujeto femenino. Un ser que necesita ser liberado de las ataduras sociales que todavía padece, y cuya liberación afectará también al hombre, ya que los géneros son partes de un todo mayor. Y esa complementariedad afecta la perspectiva de Aldo en esta propuesta artística. 

Como ya no hay más continentes que descubrir y a la exploración de regiones muy lejanas como el espacio o los fondos marinos, las típicas fronteras de la ciencia ficción, están fuera de su alcance, Aldo considera a la mujer un territorio por explorar. Y nos propone acompañarlo en sus exploraciones a través de esta exposición. 

Rafael Llimós




sábado, 18 de octubre de 2014

Individual de arte: "Otredad femenina", memoria conceptual y proceso creativo



En esta indagación artística he trabajado cerca de dos años, hay tantas cosas que comentar y compartir. En líneas generales, como concepto, se trata de una lectura masculina del universo femenino, sus elementos externos e internos, sus características, sus símbolos, sus fuentes, sus formas de comportarse y de estar en el mundo, sus esperanzas y desafíos, sus búsquedas, sus debilidades y fortalezas, sus expectativas en el futuro, su intensa carga emocional, sus carencias, sus logros. Es una investigación tanto psicológica como física, de belleza y comprensión en su condición de distinto, de otro humano, de "otredad" con su propio sistema de jerarquización en sus prioridades humanas, sociales e interpretación de su deseo, peculiar, genuino, distinto, propio. En la mujer encontramos el desafío afectivo que conlleva su conexión con el mundo desde su siempre latente maternidad, latente en su posibilidad y su naturaleza y la naturalidad de su vinculación hacia la vida y la evolución de la vida y su devenir, pero encontramos también otros desafíos apenas atisbados..

 
En la obra fundamental del feminismo "Segundo sexo"( 1949) de Simone de Beauvoir, se explora la verdadera naturaleza de la mujer, como construcción cultural pero también como desafío y posibilidad de desarrollo. En este libro se analizan una serie de factores históricos que constriñen y construyen un perfil femenino al que devienen por gestión y responsabilidad de ambos géneros, dejando entrever la mayor responsabilidad del sujeto masculino en este devenir. Las diferentes circunstancias llevan a creer en la inferioridad de la mujer y en los efectos que la internalización de esta creencia promueve en lo que concierne a sus elecciones vitales, sea la de contraer matrimonio, una convivencia o abandonar una carrera antes emprendida. Por otro lado se explora que, en un mundo en el que predominase la igualdad de los sexos, tanto hombres como mujeres estarían contribuyendo a la liberación simultánea de ambos géneros. Ya que si la mujer tuviese claramente definidos sus propios objetivos, se focalizaría menos sobre el hombre y ante el hecho de una menor constricción éste obtendría una mayor libertad.

El aporte de Simone de Beauvoir es indiscutible y señala un antes y un después en la construcciòn del sujeto femenino. El proyecto "Otredad femenina" intenta explorar esta nueva mujer que se va construyendo desde ese entonces hasta aquí y cómo los avances y conquistas de sus derechos y deberes también liberan y resignifican la presencia de lo femenino en el mundo y lo inquietante que es ese universo y toda su genuina peculiaridad, sus objetivos y propias metas. A través de la lectura de esta obra se va completando un mosaico de situaciones que oxigenan mucho la elaboración del proyecto.
Los roles de hombres y mujeres se han visto repetirse en una inercia a fuerza de tradición y costumbres pero es innegable que el sujeto femenino sigue luchando haciéndose de un nuevo espacio en el mundo y fortaleciéndolo con sus luchas cotidanas en aras de la equidad de ambos géneros, solo si hablamos en lo que se refiere a derechos adquiridos. En estos días, por ejemplo, aún estamos inmersos en el debate acerca del derecho de la mujer al aborto terapeútico en caso de violación, en ese sentido es un tema de palpitante actualidad. Si hablamos de instituciones sociales debemos mencionar el matrimonio. Ciertamente hay otras formas de comunidad humana o unidades de agrupación humana, pero el matrimonio es una institución aceptada e histórica. El matrimonio y los hijos son obra de hombres y mujeres, pero en conjunto son tareas que siempre han comportado mayores responsabilidades para ellas que para los hombres. Tal rol las ha atado y les ha impedido pensar en una realización fuera del hogar. La responsabilidad de esta situación histórica de hecho no es sólo de las mujeres. Los dos sexos han contribuido para que se sostuviera. Y así como las mujeres no deberían abandonar sus cometidos específicos y propios, los hombres deberían comprender que deberían restarse de la presión expresa o implícita para que lo hiciese. Categóricamente se establece, y no está de más remarcarlo, que en un mundo de iguales, ambos sexos se beneficiarían. Sólo tal igualdad y la liberación posibilitarán papeles social y político de mayor envergadura, de la mujer.

Pero "Otredad femenina" no pretende una reivindicación del género femenino y sus luchas, no es esa al menos su intención artística y estética.  Es mas bien un acercamiento poético al universo femenino en estado de fascinación, por lo que considera un sistema distinto de existencia y acercamiento al mundo, en la mujer encontramos una suerte de civilización olvidada u ocultada, la sensación que no se trata de verla como espejo o reflejo ni como cáscara o cofre que atesora la belleza del mundo, si no como un núcleo denso y complejo en el que radica parte importante de nosotros, los sujetos masculinos y que esta otredad nos devuelve el sentido y la posibilidad de seguir construyendo un mundo nuevo.


Suelo pensar a menudo que la mujer sigue siendo un misterio, sigue siendo el género por descubrir y lo veo claramente a diario, habiendo sopesado incluso mayores avances en la comunidad homosexual que en el universo femenino en su fortalecimiento y redescubrimiento. Es la intención del proyecto de arte "Otredad femenina" desentrañar el mundo femenino desde los códigos masculinos, saber de que están hechas las mujeres, sus angustias, sus fantasías, su forma de deseo y su forma de expresión, en suma , su lenguaje de género,  fino y poético para comunicarse con el mundo de los otros.
En lo que se refiere al aspecto formal y de lenguaje artístico, comencé dibujando en tinta china, luego pasé a los dibujos en colores acuarelables,  las pinturas en acrílico y collage, las serigrafías fueron la parte final de la serie.


domingo, 22 de junio de 2014

la violencia del tiempo

Hace rato habían señales, hace rato y por todos lados, pero la peor fue la última: una rajadura casi imperceptible en la luna de mi reloj de muñeca. Una rajadura en un día soleado, raro para los días húmedos y grises que venían sucediendo. La cosa era mantener la calma, hacer como si nada pasara, mirar por la ventana del micro las calles llenas de polvo y las marcas en las paredes ajenas al mensaje implacable del tiempo. Un puente deteriorado, un riel de tren casi inutilizado, el pasamanos oxidado del mismo micro, la soledad de las personas a tu lado, lo pasajero de ser uno mas en la urbe. Lo pasajero, el tiempo, los vidrios de la ventana, el sol inusual en el cielo, una lagartija asomando por la puerta del baño vista a través del espejo, un recuerdo quebradizo, un calor en el estómago.


Ahora que el tiempo rebuscaba en mi puerta para emitir un sonido, ahora que el tiempo hablaba sin tener boca, era entonces que había que ser amable con él, invitarlo a pasar a la sala, que tome asiento en el sofá y traerle un café para conversar de la vida. Era lo justo y lo correcto.
Y así recordar al niño que veía en la televisión documentales sobre el fondo marino, con esas luces azules  y peces de tamaños, formas y colores diversos. Un tiempo apacible, el mar y sus misterios, el mar y lo fresco que significa ser el origen de la vida y todo lo que esto supone.

Un taller de pintor itinerante, los apuntes nuevos en un block de dibujo y el registro de todos mis intentos, a ver si con un poco de orden y disciplina se puede despertar el aliento de las flores, de las hojas y hasta de la tierra. Que el mapa del tiempo indique algo mejor que su violencia, que de los desvelos al menos se abra un espacio para la calma de crear un pequeño universo paralelo, si, pequeño, pero universo a  fin de cuentas.

viernes, 7 de marzo de 2014

la era geológica de las palomas enormes

No se como pasó pero pasó. Amanecí recostado y diminuto en un enorme jardín, el pasto que me rodeaba era tan grande y esbelto como árboles adolescentes. Ya levantado, caminé aún incrédulo y asustado. Más allá unas flores amarillas enormes, creo que eran margaritas,  me daban la sensación de haber viajado en el tiempo, tal vez a otro planeta u otra era geológica.  Al rato encontré una trocha, parecía un camino ya estructurado y fui a dar a una zona de tierra. No puedo creer lo que ví. Dos enormes palomas lilas y de tintes morados parecían mirarme con interés. Se les veía diabólicamente enormes y sus ojos brillantes no me miraban de forma amigable, parecían mas bien cargadas de un instinto asesino. Por un momento las confundí con dos dinosaurios algo torpes de plumas lilas tornasoladas en lugar de escamas verdosas, que intentaban perseguirme. Afectado por el susto, corrí lo mas rápido que pude nuevamente hacía dentro de la jungla de pastos crecidos y desordenados y en mi camino tropecé con un hoyo gris de polvo ceniza. Rodee el hoyo y caminado hacia atrás pisé en falso y no me percaté que otro hoyo me empezaba a tragar. La caída fue rápida en el resbalón, pero prolongada en el viaje de bajada. Había caído en un gran pozo lleno completamente de letras. Letras si, como las que escriben esta historia, letras de distintas formas, tamaños y  fuentes tipográficas. Ese sería un paraíso para los tipógrafos, pensé. Felizmente las letras no tenían vida. Asombrado y extenuado por las impresiones de esa insólita realidad me quedé dormido. Aún en mis sueños luchaba contra los picos de las palomas que me buscaban para capturarme, en mis pesadillas también hormigas enormes empezaban a ocupar el lugar de las gentiles letras que me habían acogido a último momento. Poco a poco empecé a desperezarme, estaba a punto de despertar, solo esperaba que esta vez despertara en mi verdadero tamaño y en una cama que al menos se parezca a la de mi habitación.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Lima resignada, nos deja ver su verdadero rostro / exposición de pinturas de Polanco

Lima siempre está al borde de la catástrofe, Lima calla, Lima se esconde y luego vuelve a asomarse al abismo y a su final. Las pinturas de Enrique Polanco la desnudan no sin dolor y algunos remordimientos, Lima aún quiere maquillarse a escondidas pero las imágenes del pintor la dejan a merced de nuestra mirada al fin. Es el territorio de la pintura, el color se vuelve protagonista y va fluctuando hacia diferentes matices entre puros e intermedios, en una totalidad de contrastes sólidamente equilibrados. Se respira Lima, se sufre Lima, se perdona Lima.


Los lienzos al óleo del pintor Polanco nos llevan por los viejos cines de Lima, por los locales escondidos de la noche, Barrios Altos, la Parada, las galerías comerciales, las calles descascaradas, los mercados, las ultimas sombras de Lima, los maniquíes rotos fuera de la vitrina, los escenarios abandonados, la ausencia, la soledad de la locura, la tentación que incluye el fracaso cotidiano de ocuparla y sentirla.
La galería de la Municipalidad de Miraflores nos ofrece una exposición que es, por fin,  el triunfo de la pintura, aquí después de mucho tiempo, nos habla el lenguaje pictórico en su esplendor, en su apogeo, en su clímax,  en su punto más alto. Eso, sumado a ese itinerario meticuloso por la ciudad de Lima y con metáforas literarias y estéticas como la presencia de Dante Alighieri , la imagen de un ángel del fotógrafo Daniel Pajuelo y otras nos dejan entrever un contexto poético largamente meditado y experimentado.


Recorrer la sala de exposiciones de la mano de los cuadros de Polanco es poblar y repoblar nuestra experiencia con Lima y atisbar la emoción de la pintura en el taller , la fase exploratoria, la búsqueda de colores que sean el cielo limeño: de noche, de día o de tarde, aunque éste sea rojo, amarillo o verde y capturarlo. Buscar el color de las paredes descascaradas de las casonas enormes de Barrios Altos en fuertes tonos puros y reintegrarla aún en su intento de ocultarse tras un ventanal de maderas apolilladas o los techos hongueados de una casa vieja casi abandonada.  Rastros de afiches, molduras barrocas, pisos de cemento, los pasos del pintor sobre la ciudad aparentemente deshabitada y por momentos ajena a su propia decadencia pero amada.

 

La pintura ha vuelto para hablarnos de forma clara y fuerte y nos convoca, todos estamos llamados a conversar con ella , a escucharla y disfrutarla.

viernes, 25 de octubre de 2013

Viaje al origen del sueño / exposición de Margarita Checa

 Saber que tu primer amor por el arte se originó en un sueño mágico entre dibujos, formas y colores es apenas un recuerdo casi perdido. Margarita Checa a través de su obra escultórica y sus dibujos me ha permitido recordar y viajar hacia el origen de ese sueño. Sus figuras en madera tienen tantas tonalidades como tipos de madera ha utilizado. Su obra reúne mujeres de formas estilizadas, niñas con diferentes elementos simbólicos: peces, conchas de mar, pumas y pequeños botes. Cada escultura me evoca múltiples dibujos desde diferentes puntos de vista y también la mano de quien fuera su maestra la artista Cristina Gálvez. En el taller, la maestra Gálvez sugería que la obra como método podría nacer de un estado de ánimo y construir la obra de abajo para arriba, tanto en lo matérico como en lo simbólico.


El recorrido de la exposición nos lleva a una historia humana de vida, un viaje del agua y sus corrientes, una gran metáfora del devenir de la vida desde el punto de vista femenino. En las piezas de madera de Margarita Checa los niños son niñas, la presencia adulta son mujeres en casi su totalidad. La mujer se desdobla en fragilidad e instinto, en interioridad de sonidos de agua, en ondulaciones de telas que luego se van convirtiendo en líneas de aguas que dan origen a la vida y al movimiento. Los botes nos invitan al viaje entre niñas que por momentos juegan, duermen y por momentos parecen estar inmersas en la sorpresa de constatar que sus cuerpos son no solo agua sino también ilusión y futuro.


Personalmente no soy un espectador predilecto de escultura, pero la obra de Margarita Checa abunda en elementos figurativos a diferencia de sus contemporáneos en esta disciplina, tal vez sea eso lo que me acerca su lenguaje al dibujo y al elemento estético de cuidado y equilibrio compositivo y de belleza artística, algo que está postergado a veces en función de argumentos conceptuales o discursos curatoriales. Aquí en cambio nos comunicamos con su obra en primer lugar a través de un lenguaje de formas íntimamente elaboradas, sentidas y expresadas con elevada sutileza estética y formalmente meditada en sus incrustaciones, símbolos y acabados. De ahí nuestro viaje al origen, al origen del sueño de ser artistas. Gracias Margarita.
  

lunes, 30 de septiembre de 2013

no soy yo

No soy yo, te aseguro que no soy yo. Es este techo bajo y gris que nos oprime, las paredes frías, la humedad que corre en gotas por las tuberías.
Tu voz afónica tras las enormes catástrofes negadas y silenciadas...
Dí que estás sola, que las horas se pasan entre mesas, sillas, libros y apuntes en tu cuaderno
Finge que todo va bien, que no se percaten de tu turbación, de tus preocupaciones
Dentro de esa masa encefálica que respira hay muchos tonos de plomo y tenues azules violetas

Seguro habrá una salida ciega, una puerta dibujada, una palabra que regresa sin haberla pronunciado, el taller olvidado, el proyecto inconcluso, las pautas de un nuevo trimestre y el tumulto de los días en tu boca, en tus ojos, en tu cabello liso y casi apagado...

No soy yo, te aseguro que no soy yo sino las horas que esperan un nuevo mes y un año que aún no termina, un buen año, una avispa gigante escondida tras el cerro de ropa, el semáforo que eterniza el rojo y la música de tu dulce mirada, tu recordada mirada en la blanca hoja de mis intentos...